La mejor opción es el agua, potable o mineral, sin adición de azúcar o miel. Al menos 3 o cuatro veces al día, dependiendo del calor y del tiempo de juego de los pequeños. No se recomienda ofrecer refrescos en polvo o bebidas gaseosas por su alto aporte de colorantes, aditivos en general y azúcar.Publicado por Teresa Ojeda.
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